1. He escogido como política pública a comentar, dentro del Ministerio del Interior y concretamente la Dirección General de la Policía, la creación de la Oficina Nacional para la Igualdad de Género de la Policía Nacional, que se llevó a cabo en febrero de 2018. Se trata de una iniciativa tendente a la efectiva realización de los preceptos constitucionales recogidos en los artículos 9.2 y 14, que comprenden respectivamente tanto la obligación de los poderes públicos de promover la igualdad real y efectiva entre los individuos, y el derecho a la igualdad y la no discriminación por razón de sexo. Esta misma idea de igualdad entre sexos se halla recogida en el artículo 2 del Tratado de la Unión Europea, firmado en Maastricht en 1992.

El objetivo de esta política es conocer el estado actual de la situación de la mujer en el Cuerpo Nacional de Policía, detectando posibles situaciones de discriminación y buscando mejorar la representación y el empoderamiento de las mujeres y avanzar en las medidas de conciliación de la vida personal y profesional.

Mediante la creación de esta Oficina, se plasman los principios expresados en la Ley Orgánica 9/2015, de Régimen de Personal de la Policía Nacional, en la cual se le da mayor relevancia a la igualdad de trato y oportunidades entre hombres y mujeres.

2. Vamos a analizar ahora los ámbitos de discriminación que abordad esta política, utilizando el modelo de 3R:

RECURSOS: Una de las funciones que tiene encomendada esta Oficina es velar por la igualdad de oportunidades profesionales entre hombres y mujeres, especialmente en lo relativo a la carrera profesional de los funcionarios públicos, poniendo especial atención en la política de ascensos y destinos.

Se hace especial hincapié en la conciliación de la vida personal y profesional, de tal modo que los deberes familiares y domésticos, que tradicionalmente han recaído sobre la mujer, no supongan una merma en las posibilidades de éstas de acceder a ascensos y promociones internas, para poder desarrollar completamente su carrera profesional.

Las puestos de empleo público deben ser accesibles a todas las personas, sin que supongan para ellas un obstáculo ni el sexo, ni la situación familiar. De esta manera, se garantiza que el acceso a puestos de mayor responsabilidad, con disponibilidad mayores recursos económicos y materiales, se haga en función únicamente de los méritos personales de los candidatos, eliminando el sesgo por género.

ROLES: Es en este apartado donde con mayor claridad y contundencia se manifiesta la efectividad de esta política, y es más fácilmente perceptible por el conjunto de la sociedad. El ámbito de la Seguridad del Estado se vincula tradicionalmente al sexo masculino, lo cual constituye un caso clarísimo de perpetuación de un estereotipo de género. Para luchar contra ello, esta Oficina realiza informes sobre el impacto de género de las medidas y políticas realizadas dentro del Cuerpo Nacional de Policía, y lleva a cabo una labor de vigilancia sobre posibles situaciones de acoso y violencia de género y cualquier otra forma de discriminación dentro de la Policía Nacional.

REPRESENTACIÓN: Una de las medidas fundamentales encomendadas a esta Oficina es la coordinación de un Plan de Formación en Igualdad de Género para todo el personal de la Policía Nacional. Es necesario tener en cuenta que la Policía Nacional es el cuerpo de seguridad con mayor número de mujeres en su plantilla. Es por tanto lógico esperar que se hallen representadas proporcionalmente en los puestos directivos del Cuerpo. De esta manera se fomenta el empoderamiento de las mujeres en el sector público.

3.  Desde su creación en el año 2018, la Oficina ha venido desarrollando una labor constante en su objetivo final de lograr una efectiva igualdad de género en el ámbito del Cuerpo Nacional de Policía. Esta es una tarea ardua y extensiva que requiere mucho tiempo. Además, los resultados de dicho trabajo no son fácilmente evaluables. No es fácil obtener un cuantificación del efecto de las medidas.

Considero que los efectos de esta política no pueden ser más que positivos. Los Cuerpos de Seguridad del Estado tienen un papel decisivo en la lucha contra la violencia machista. Para ello, es necesario que se encuentren formados en su totalidad y de manera integral en las políticas de igualdad de género, para poder responder adecuadamente ante situaciones de violencia contra la mujer.

Al mismo tiempo, esta formación en la igualdad es necesaria e imprescindible para que la situación de la mujer dentro de la Administración Pública, y más concretamente dentro de los Cuerpos de Seguridad, alcance un nivel de igualdad y empoderamiento, eliminando toda forma de discriminación.

4. Como puntos fuertes yo destacaría la capacidad que tiene la Administración Pública de disponer de recursos y personal para implementar las medidas de igualdad. Mediante esa disponibilidad de medios se puede recoger la información necesaria para conocer las necesidades y detectar las situaciones de riesgo o que requieren una atención más urgente.

A primera vista, la principal debilidad va de la mano del punto fuerte señalado anteriormente. Al tratarse de una entidad tan extensa, con tanto personal, implantada en todo el territorio estatal, puede llegar a hacerse difícil el llegar a todos los destinatarios. La maquinaria del poder administrativo es amplia y poderosa, pero adolece de una excesiva burocratización y en ocasiones le falta agilidad y flexibilidad a la hora de actuar sobre el terreno.

 

 

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